El grip es la cinta base que viene instalada en la pala, mientras que el overgrip se coloca encima para mejorar el agarre y la absorción.

Visualmente, la principal diferencia es que el overgrip suele ser más fino, ya que permite ajustar el grosor del mango según tus preferencias. Además, el grip tiene adhesivo en todo su largo, mientras que el overgrip solo lleva pegamento en un extremo para fijarlo al empezar a colocarlo.

El overgrip se coloca empezando desde la parte inferior del mango de la pala y envolviéndolo en espiral hacia arriba, manteniendo una ligera tensión constante. Es importante no estirarlo en exceso para conservar su absorción y adherencia. Cada vuelta debe solaparse ligeramente con la anterior para lograr un acabado uniforme y cómodo.

En cada caja de Samo Grip incluimos una guía paso a paso para colocar el overgrip correctamente y conseguir el mejor agarre desde el primer partido.

Si juegas 2-3 veces por semana, lo normal es cambiar el overgrip cada 3-5 partidos.

Si sudas mucho o compites, antes.

Un overgrip desgastado pierde agarre y absorción.

Los overgrips blancos lo ponen fácil: cuando se ensucian y oscurecen, sabes visualmente que toca cambiarlo.

La elección entre overgrip perforado o liso depende de tus sensaciones y del nivel de sudoración.

En el 80% de los casos recomendamos el overgrip liso, ya que ofrece un tacto más uniforme y un agarre más consistente.

En situaciones de mucha sudoración o humedad, el overgrip perforado puede funcionar mejor, ya que ayuda a evacuar el sudor hacia el grip base y mantener una sensación más seca durante el juego.